Supermax Supermercados

En un clima caldeado y con un kirchnerismo que cada vez da mayores muestras de que perdió el rumbo, la Cámara de Diputados de la Nación convirtió en ley en los primeros minutos de este jueves 17, la prohibición en todo el país de las carreras de galgos, luego de que galgueros y proteccionistas de animales se enfrentaran en las afueras del Congreso.

[FRASEDESTACADA1]

Si bien en las horas previas a la votación la ley tambaleaba, finalmente consiguió 132 votos positivos, 17 negativos y 23 abstenciones. En el artículo primero del proyecto, se prohíben “en todo el territorio nacional la realización de carreras de perros, cualquiera sea su raza”.

 

Calle Rivadavia fue cortada por un cordón policial que en horas de la tarde, dividió a galgueros y proteccionistas, enfrentados por un tema que levanta pasiones y sobre el que se expresó hasta el propio presidente Mauricio Macri.

 

“Quienes organicen, promuevan, faciliten o realicen carreras de perros, serían reprimidos con prisión de tres a cuatro años y multas que van de 4 mil a 80 mil pesos”, sostiene la nueva Ley de la nación.

 

Según publica www.parlamentario.com, la titular de la Comisión de Legislación Penal, Gabriela Burgos, denunció que “las carreras de galgos son un negocio, una industria de juego clandestino donde son prioritarias las ganancias”.

 

En tanto que la diputada radical precisó que “en Estados Unidos 45 estados ya prohibieron las carreras de galgos”, lo que “marca un nuevo paradigma positivo”. En el mismo sentido, Daniel Lipovetzky (Pro), presidente de la Comisión de Legislación general, destacó que la ley “es un gran paso adelante en la protección de los animales”.

 

Sin embargo y como muestra del oposicionismo más absoluto, la kirchnerista Diana Conti calentó el debate con su rechazo absoluto al proyecto, manifestando que votaría en contra “sin temor a que me linchen en la calle”.

 

“Este debate planteó una falsa antinomia, que consiste en que quienes votamos en contra no amamos a los animales y no repudiamos el maltrato y eso no es verdad”, aclaró la legisladora, sin dar fundamentos demasiado concretos.

 

Para Conti, “estamos votando la criminalización de argentinos que encuentran un trabajo digno en ese tipo de actividad”, prosiguió cuando en realidad, las carreras de perros, son en su esencia, un producto más de las apuestas.

 

“¡Esta ley es bochornosa!”, alertó en tono enardecido, al explicar que “es inconstitucional que por una Ley de carácter nacional se prohíban las carreras de galgos”, dijo a los gritos e insultando a los “porteñitos” que se hacen “los guardianes de los animales”.

 

Conti denunció que “es de fachista poner una pena de hasta cuatro años de prisión, no excarcelable, para el que organice o difunda las carreras de galgos”, al recordar que ni siquiera las penas por delitos viales tienen ese castigo, cuando en realidad, las penas impuestas en dicha ley fueron establecidas durante la década del kirchnerismo en el poder.

 

Por último, se refirió al spot que grabó un grupo de artistas bajo el lema “Stop galgueros” y remató volviendo a insultar y mostrando que la grieta kirchnerista sigue tan vigente como siempre. “¡Los que quieren quedar bien con los artistas que defienden a los animalitos son de plástico!”.

 

Por su parte Néstor Pitrola del Partido Obrero, adelantó su apoyo al proyecto y denunció que algunos de los galgueros que se hicieron presentes en las puertas del Congreso lucían gorras con el nombre del diputado salteño Alfredo Olmedo, quien rechaza la ley.

 

“Yo no soy ningún mafioso, yo tengo bien en claro porqué estoy acá”, le aclaró por su parte el diputado Olmedo al pedir una cuestión de privilegio contra Pitrola. También Victoria Donda presentó una moción de privilegio por haber traído “a esos mafiosos que nos patotearon en la puerta”. Fue entonces cuando Olmedo le retrucó que, “Yo no traje a nadie, la gente me pidió la gorrita y se las di”.

 

 

GRATAMENTE SORPRENDIDA

La radical Olga Rista se manifestó luego sorprendida por coincidir por una vez con el diputado Néstor Pitrola. En su discurso admitió que las carreras fueron una tradición, pero consideró “una evolución” la posibilidad de cambiar. “La prohibición creo que es el camino correcto”, puntualizó.

 

El kirchnerista Alejandro Abraham de Mendoza sugirió que con los mismos argumentos podría llegar a pedirse la prohibición de las carreras de caballos. Y fue por más al incluir al polo y al pato, sin entender siquiera que ambos son deportes y no un juego de apuestas.

 

“Lo que no podemos hacer es violar la Constitución”, sostuvo considerando que una prohibición de las carreras de galgos iría en ese sentido, pues “el poder de policía no ha sido delegado en este Congreso”, cosa que no tenía por qué ser así.

 

“Cuando se dice que se está defendiendo puestos de trabajo, ¿cuánto empleo tiene?”, se preguntó Darío Giustozzi, quien directamente atribuyó las movidas en favor de los galgueros al intento de “defender mafias”.

 

A su turno, volvió a hablar Alfredo Olmedo, ya no para plantear una cuestión de privilegio, sino para hacer un discurso que inició asegurando que no tiene perros. El legislador sostuvo que “la carrera de galgos es una tradición y los que crían galgos los cuidan más que a la señora o a los hijos”.

 

Olmedo aseguró además que “les dan de todo, vitaminas, hay un veterinario atrás; a la gente le gusta jugar por jugar. Si prohibimos los galgos, vamos a prohibir las carreras de caballos, el pato”.

 

Finalmente como es su costumbre, utilizó la más burda ironía para proponer que hay que “hacer una ley para prohibir prohibir”, porque de lo contrario “vamos a prohibir todo” y anticipó que “voy a seguir apoyando todas las tradiciones” y se manifestó de acuerdo con penalizar y controlar, pero cuestionó prohibir esa actividad.

 

La mendocina Patricia Giménez habló de generar “un cambio cultural”, y habló de “un nicho donde se trafica con drogas, pero sobre todo se maltrata a los animales” y consideró que esta ley “es un llamado cultural a los argentinos. Quienes amamos a nuestros animales, quienes amamos a nuestros perros, no queremos carreras de galgos en la Argentina”.

 

El kirchnerista Lautaro Gervasoni consideró que el debate parecía ser “un debate desigual” y puso en duda que los galgueros sean parte de mafias. “No les veo pinta de proxenetas y mucho menos de mafiosos; debe haber gente mala, pero no todos lo son”, estimó, pidiendo “sacar la paja del trigo y discutir con racionalidad”. Advirtió que “las prohibiciones no llevan a nada, llevan a clandestinizar el tema”.

 

El chaqueño Juan Manuel Pedrini (FpV-PJ) salió primero en defensa del diputado Alfredo Olmedo, del que se definió como “un enconado rival político”, porque se lo vinculó con las mafias, y luego sobre la ley puso en duda que esta norma pase un examen de constitucionalidad.

 

Luego mencionó a la revista Parlamentario, señalando que en una nota reciente informó que “el 33% de los miembros de este Congreso pasó por la facultad de Derecho y pensamos aprobar este disparate jurídico”.

¿Que opinás ?
Registrando voto...
    Ud. ya ha opinado el artículo
    Comparta con amigos
    Publicite con Corrientes al Día
    Comentarios

     

    Vamos Para Adelante
    Aguas de Corrientes... Desde ahora podes Imprimí tu factura desde tu computadora
    Siempre respeta las señales viales
    Diorama - Revista de Cultura