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En el marco de la novena a Ntra Señora la Merced, en la noche de este domingo, se llevó a cabo una Santa Misa donde el padre Ariel Weimann, habló de la necesidad de humildad para poner fin al círculo de agresividad  instalada en la sociedad.

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El Presidente de la Cámara de Diputados Pedro Cassani, el vicepresidente Eduardo Vischi, los diputados Anibal Godoy, Javier Sáez, y Ana Pereyra, la Secretaria Parlamentaria Dra Evelyn Karsten, entre otros, representaron a la Cámara de Diputados en la Santa Misa celebrada en la Iglesia La Merced, junto a los demás miembros de los Poderes del Estado, oportunidad en que los representantes del pueblo, acercaron una ofrenda especial consistente en productos alimenticios que serán destinadas a "los que menos tienen".

 

Esta ceremonia especial se ofrece desde esta casa parroquial anualmente, en el marco de la novena a Nuestra Señora de la Merced, cuyo día es el 24 de septiembre.

 

En este caso, en la homilía brindada por el padre Ariel Weinman, el mensaje estuvo relacionado a “cultivar la humildad y la mansedumbre, desplazado la vanidad y la soberbia".

 

En un mensaje claro, el padre Ariel, sostuvo que ante agravios, hay que “contestar con una respuesta que sea diferente, a lo que el otro espera”, poniendo como ejemplo al mismo Papa Francisco, quien ante calumnias, se mantiene tranquilo.

 

“No es fácil vivir la mansedumbre, pero se puede… Se necesita vaciar el corazón de uno mismo para llenarlo de Dios. Ahí se alcanza la mansedumbre”, remarcó para afirmar que hay que sacar “toda soberbia y vanidad que hay en el corazón”. “Hay que trabajar y mucho la humildad”, reiteró.

 

Como elementos para alcanzar esa humildad, puso como ejemplo, el pedido de perdón al hermano, saber pedir ayuda, y confesar todos los pecados.

 

“El papa Francisco habla de ejercitar las humillaciones. Hacerlo por caridad”, citó el Padre Ariel, para recordar otra frase, en este caso, de Monseñor Castagna: “la humildad es la base de todas las otras virtudes”.

 

El mensaje final fue “vaciar el corazón y llenarlo de Dios... La sociedad necesita romper el círculo de violencia respondiendo de la manera en que no se espera el otro... Monseñor Andrés nos contaba que el Papa Francisco estaba bien. Tranquilo, sereno, a pesar de las cosas que se dicen de él. A pesar de las calumnias e injurias; él está calmo, tranquilo. No tiene úlcera. Porque está lleno de Dios”, dijo con palabras simples para el entendimiento de toda la comunidad presente.

 

“Para poder estar tranquilos necesitamos estar cerca de Dios”, concluyó.

 

Posteriormente, el Padre Fredy Fernández, y Ariel, compartieron un momento de diálogo al finalizar el oficio religioso.

 

Cabe remarcar que por el Poder Judicial, se encontraba presente el Ministro del STJ Fernando Niz; por el Poder Ejecutivo, el Ministro de Seguridad Juan José López Desimoni; por el Honorable Senado el senador Ricardo Colombi, entre tantos otros funcionarios.

 

 

 

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