El Instituto de Botánica del Nordeste “IBONE” (UNNE-CONICET) cuenta con un banco de germoplasma de maní que resguarda la diversidad genética de especies silvestres, parientes de este cultivo, y que además favorece la realización de estudios para la caracterización y mejoramiento de las especies cultivadas.

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De contar con unas pocas plantas para realizar ensayos de su tesis doctoral, que eran guardadas en macetas en invernáculos prestados o quedaban al aire libre, la Doctora Graciela Lavia es en la actualidad la responsable del Banco de Germoplasma de Arachis, del IBONE; así como también lidera el grupo de Investigación denominado: “Germoplasma de leguminosas de interés productivo: conservación, caracterización y premejoramiento”.

 

El Banco de Germoplasma de Arachis del IBONE es uno de los más reconocidos a nivel país, cuenta con más de 600 accesiones, o entradas de material, y resguarda más de 60 especies y más de 200 híbridos interespecíficos.

 

Pero la principal característica del banco es que la mayoría del material en custodia corresponde a especies silvestres de maní, especies que cada vez cobran mayor interés para planes de mejoramiento, ya que en ellas se encuentran resistencias a factores bióticos (plagas, enfermedades) y abióticos (sequía, anegamiento), que son de interés para incorporar al cultivo de maní.

 

La Dra. Lavia, quien además es docente de la Facultad de Ciencias Exactas, Naturales y Agrimensura de la UNNE, recordó que el proyecto del banco de germoplasma comenzó hacia principios de la década de 1990, y no fue sino hasta el año 2001 cuando tras participar en un proyecto financiado por la Comunidad Europea lograron, junto al Dr. Guillermo Seijo, equipar el Laboratorio de Citogenética Molecular y construir el primer invernáculo para conservar las plantas.

 

A partir de ahí la colección comenzó a crecer, recibiendo principalmente material proveniente de otros centros especializados en maní como INTA Manfredi de Córdoba, CENARGEN de Brasilia y Texas A&M University de Estados Unidos, así como las muestras propias colectadas a campo por investigadores de la UNNE y CONICET.

 

El crecimiento del banco de germoplasma siguió, lo que posibilitó la construcción de un nuevo invernáculo y la conformación de un equipo de trabajo de calificados profesionales.

 

La investigadora explicó que el banco de germoplasma permitió el desarrollo de líneas de investigación orientadas a la conservación, caracterización y pre-mejoramiento.

 

La etapa de conservación consiste en el resguardo del material en invernáculo, que contiene plantas vivas, y el banco de semillas conservadas en cámaras de frío.

 

En lo que concierne a la caracterización, luego de la identificación del material que se está conservando, se aplican diferentes técnicas para describir características morfológicas, citogenéticas, genómicas, entre otras.

 

Y es justamente para los planes de mejoramiento que resulta importante la preservación de las especies silvestres. Es que las especies silvestres presentan una gran diversidad genética que se traduce, entre otras características, en resistencias a factores bióticos y abióticos. Debido a esto, las especies silvestres están siendo utilizadas en planes de mejoramiento dirigidos a “introgresar” estos caracteres.

 

Una estrategia para llevar a cabo la “introgresión” es mediante cruzamientos interespecíficos, duplicación cromosómica y posterior cruzamiento del anfidiploide artificial con alguna línea elite del maní.

 

“Las especies silvestres del maní, así como de otros cultivos, cada vez revisten mayor interés en conservación, con fines de mejoramiento, pero también como resguardo ante el avance de la degradación de ecosistemas naturales que va generando una pérdida de biodiversidad” agregó la Dra. Lavia.

 

Reiteró en ese sentido la importancia del Banco de Germoplasma de concentrar especies silvestres, colaborando así en su conocimiento pero también en evitar que se pierdan definitivamente.

 

El grupo de investigación dirigido por la Dra. Graciela Lavia, del Instituto de Botánica del Nordeste (IBONE, UNNE-Conicet), está integrado por el Dr. Guillermo Seijo, Dr. Germán Robledo, Dra. Alejandra Ortiz, Dra. María Celeste Silvestri y la Lic. Alejandra García.

 

El grupo además trabaja en articulación con investigadores de otras facultades de la Universidad Nacional del Nordeste y de la Universidad Nacional de Río Cuarto (Córdoba). Asimismo, participan en proyectos en articulación con organismos públicos científicos y empresas privadas (Criadero El Carmen, Gral. Cabrera, Córdoba).

 

 

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