El director de Defensa Civil, Eulogio Márquez, ofreció un parte de situación sobre los incendios forestales que vienen azotando a distintos puntos de la provincia, producto de la intensa sequía reinante, siendo los más importantes los que se registraron en las últimas horas tanto en Mburucuyá como en Saladas, donde en base a un trabajo articulado de las distintas áreas del gobierno, de La Policía de Corrientes, Bomberos Voluntarios y las fuerzas vivas de la comunidad y municipios cercanos, los mismos fueron controlados, no sin antes causar momentos de zozobra y preocupación en la población.

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Al dar a conocer su informe, Márquez comentó en primer lugar “ya se contabilizan 700 mil hectáreas quemadas en la provincia, de las cuales aproximadamente mil corresponden a forestación”.

 

“Ayer fue un día de mucha preocupación, con momentos de zozobra, con un incendio de magnitud que estuvo en gran parte de la jornada descontrolado a las puertas de la localidad de Mburucuyá, causando serios perjuicios, al punto que se interrumpió el flujo eléctrico, que luego se repuso el servicio y hubo peligro real que el fuego avanzara sobre la población y los sectores de viviendas”, detalló el funcionario provincial.

 

De acuerdo al relevamiento efectuado, Márquez indicó que el fuego quemó zonas de campos, también una forestación, quintas de citrus, afectó vehículos, galpones de depósitos, resaltando el trabajo a destajo de las dotaciones de bomberos voluntarios de Mburucuyá, apoyados por sus pares de Saladas, Caá Catí y personal de guardaparques nacionales. “Hubo un gran compromiso de todos, trabajaron las fuerzas vivas, el municipio, sector de salud, la Policía de la Provincia e incluso llegó apoyo el municipio de Paso de los Deseos que envió tanques con agua.

 

Para graficar la gravedad de la coyuntura, Márquez manifestó que “hasta las lagunas están secas productos del fenómeno climático que atravesamos por la sequía”.

 

Por su parte, al proseguir con sus explicaciones, Márquez habló sobre el otro incendio de magnitud registrado en la provincia, más precisamente en la zona del cañaveral seco en la Laguna Soto en Saladas, que también puso en riesgo a las viviendas.” Con mucho esfuerzo se lo pudo controlar y extinguir”, dijo al respecto.

 

“Esos dos incendios importantes fueron controlados y al día de la fecha estamos con incendios rurales de menores proporciones, producto de la intensa sequía reinante. Venimos de una gran seca, de días con mucho frío y heladas, el campo está amarillo. Es un cocktail perfecto para que se produzcan incendios”, agregó el máximo responsable de Defensa Civil.

 

Luego, mencionó que en la provincia funcionan 52 cuarteles de Bomberos Voluntarios, con 1.085 personas trabajando. “Sabemos y que el personal está exhausto y cansado, el trabajo es incesante con fuegos extremos por la seca”, aseveró.

 

Sobre la disponibilidad de los camiones hidrantes, que de acuerdo al Plan Nacional de Manejo de Fuego debe aportar Nación para las distintas provincias, Márquez señaló que la región NEA contaba una cantidad determinada, que se incrementaba en las épocas de incendios como la que hoy atravesamos, pero que desde fines del año pasado no se dispone de ningún avión hidrante en la zona. “Nación los retiró argumentando que los contratos estaban vencidos y que debía realizarse una nueva licitación para su adquisición. Muchos de ellos quedaron estancados, como por ejemplo los que están en el aeroclub ubicado en Cañada Quiroz y fueron derivados a los incendios en Jujuy los restantes fueron a Entre Ríos y Santa Fe para combatir los incendios en las islas del Delta”, afirmó sobre este tema Márquez.

 

En tanto, el titular de Defensa Civil, si bien es consciente que la lluvia, pronosticada en principio para la semana que viene, traerá parte de la solución para evitar incendios, lo principal pasa por la conducta de los seres humanos.” Es una época en la que se acostumbran a quemar pastizales en los campos para que en septiembre vuelvan a reverdecer con un pasto tierno. Tenemos la mala conducta de prender fuego y la irresponsabilidad de arrojar desde los vehículos en la ruta, colillas de cigarrillos, todo contribuye a originar el fuego”, puntualizó, además de remarcar que en “este momento no se presentan tormentas, rayos, descargas eléctricas ni centellas, no existe actualmente fuerza de la naturaleza capaz de prender por si sola fuego. Por eso, lo que se presenta como incendio rural es porque interviene la mano del hombre”.

 

A su vez, Eulogio Márquez puso de relieve que la provincia cuenta con un sistema de trabajo y protocolo para hacer frente a estas situaciones, con una labor articulada entre las distintas áreas. Por ejemplo la Dirección Provincial de Energía de Corrientes, ya está trabajando en la reposición de los postes caídos, a consecuencias de las llamas, lo que permitió que la localidad de Mburucuyá, en pocas horas restableciera el suministro eléctrico.

 

Los equipos de salud del hospital, estuvieron listos y alertas ante cualquier accidente o demanda que ocurriera en la población, mientras que la Policía de Corrientes  brindó seguridad y asistió a la gente donde el fuego había llegado. “La señora Raquel Chávez, presidente de Bomberos Voluntarios de Mburucuyá, que se mostró satisfecha ya que con el aporte de todos, funcionó la defensa civil, siendo fundamental para sofocar lo que se presentaba como un incendio devastador”, subrayó Márquez.

 

Para culminar, no pasó por alto que la semana pasada, también el fuego afectó 700 hectáreas en la zona Estación Experimental Agropecuaria “El Sombrerito” Corrientes donde se registró un importante incendio en uno de los dos predios con que cuenta la Unidad, el que está sobre las márgenes del Río Paraná, cercano al poblado de El Sombrero, en donde no hubo que lamentar víctimas personales, pero si hubo pérdidas materiales y se destruyó valioso material de líneas de investigación del lugar.

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