La cita fue el lunes en la Academia de Ingeniería, a la misma hora en que el resto de los colegas industriales de Rocca decían presente en Tecnópolis y pagaban 1.000 pesos por cabeza para escuchar los retos que les tenía preparados la Presidente.
Rocca,
economista de profesión y cabeza de la familia controlante de Techint, a su vez
el holding industrial más importante del país, había sido especialmente
invitado a Tecnópolis por el secretario general de la Presidencia Oscar
Parrilli. Pero eligió distenderse en una charla ante colegas, en donde habló
largamente de todo.
“A
PARTIR DE 2008 EL GOBIERNO PERDIÓ EL RUMBO”
No
se sabe para dónde va”, planteó Rocca. “La Argentina tiene un gran potencial,
pero está muy mal gestionada. A partir de 2008, la competitividad comenzó a
caer”.
El
tono del encuentro, poco protocolar, dio paso a conceptos tan coloquiales como
contundentes. “Hace dos años no hay inversión en serio. Cuando empezaron a
mirar las ganancias de las empresas, nadie puso un mango”, agregó Rocca, quien
además dijo que la falta de infraestructura atenta contra una recuperación de
la actividad económica.
“Es
difícil que la Argentina vuelva a crecer fuerte, por un cuello de botella en
materia energética”.
Además,
cuestionó tanto la política industrial y como la pérdida de competitividad de
la Argentina frente a Brasil o México, los principales rivales sobre todo en el
terreno de la inversión automotriz.
“En
la Argentina hay mucho ensamblador, pero no hay política industrial vertical”,
dijo Rocca, en un pasaje de su charla. Al rato, cuando se refirió a la pérdida
de competitividad, lo planteó con números que maneja de cerca, ya que Techint
tiene inversiones tanto en México como en Brasil.
“El
costo de un obrero industrial en la Argentina es de 24 dólares por hora, contra
12 dólares en México y 9 dólares en Brasil. Eso sí, el operario argentino sigue
siendo el más calificado”, dijo.
Sin
embargo, Rocca planteó un panorama de mediano plazo distinto al que observa.
“En 2018, Argentina va a ser un país muy distinto del que es hoy. Somos
optimistas”, dijo. “Citemos un caso: Exxon maneja su política de Recursos
Humanos a nivel global desde Puerto Madero.
No
se fueron ni se van”, concluyó. Desde ya, se trata de una interpretación
particular: hace un año Exxon acordó la venta de sus operaciones en Argentina, Uruguay
y Paraguay al grupo local Bridas. El Gobierno autorizó la operación el viernes
pasado.



